98. ARRIVEDERCI

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Esta es la última entrada que publicaré en este blog. A partir de ahora, me seguiréis encontrando en:

http://www.facebook.com/muchicreaciones

Visto que igualdad, mérito y capacidad son palabras tan vacías para la administración pública como lo deben de ser para Donald Trump, volvemos a lo que de verdad importa: los animales, la comida sin sufrimiento que a su vez ayuda a conservar el medio ambiente (2×1) y la arcilla polimérica.

Bueno, pues al final he tardado más de lo que me pensaba montando los colgantes y los pendientes de gatitos, porque me pongo a montar pendientes y me acuerdo que quería probar una receta, y, como sale bien, le he de hacer una foto, y cuando me acabo de comer el fruto de mi esfuerzo, pues me apetece más hacer una siesta que continuar con el trabajo… pero bien, aunque me he desviado del camino, he llegado a la meta y he sido capaz de acabarlos: ya están todos monísimos esperando orejas de los que colgar y cuellos en los que lucir (algunos ya nos han abandonado; buen viaje, chicos).

Los que más me han gustado han sido estos azules, así que son los únicos que tienen foto (es que compré un carrete de 36 fotos para todo el año y ya me quedan pocas 😀). En esta ocasión los gatitos son muy parecidos a los que he hecho anteriormente, pero he utilizado arcilla de efecto metálico para que brillen más; las pupilas son más pequeñitas, así no parece que el gato esté bajo los efectos de sustancias estupefacientes; las estrellas del fondo en esta ocasión son xilion chaton de Swarovski, que emiten destellos muy bonitos cuando les da la luz, y sobre todo, lo que más ha cambiado es que, como soy una temeraria (y los que hayan utilizado resina me entenderán) en esta remesa de gatitos he añadido muuuucha más resina, sin miedo a la gravedad, ni a los derrames, ni a cagar todo el trabajo en el último paso. Así soy yo, Riesgo es mi segundo apellido 😉 Pero las taquicardias sufridas en el proceso han valido la pena, porque ha quedado un efecto cúpula im-prezionante.

Y después de toda la vida y milagros de esta última remesa de pendientes y colgantes de gatitos, aquí van las medidas:

Colgante:

– 2,6 cm de diámetro
– Enganche y cadena de acero inoxidable

Pendientes:
– Diámetro de la cuenta: 2,1 cm
– Gancho del pendiente realizado a mano con un bastón de cabeza de bola de acero inoxidable
– Anillas de acero inoxidable de 3 y 6 mm

Creo que han quedado bastante más bonitos que los de versiones anteriores, ¿no?

Y si has llegado a leer hasta aquí, deberías de haberlo hecho en la página de müchï de Facebook, porque hay sorpresa…

96. Colgante ITER

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Poco tiempo después de iniciarme con la arcilla polimérica, empezó a rondarme la idea de hacer un colgante en el que el elemento central flotase. Han pasado ya unos cuantos años y este verano puse en práctica la idea aprovechando el mica shift y la plancha a rayas azules que había hecho para unos colgantes más convencionales.

A pesar del origen reciclado de los elementos que lo componen, la pieza es resultona. En su momento empezaron a brotar ideas que me hubieran dado para hacer unos quinientos colgantes más con esta técnica, pero la tormenta de ideas amainó -aunque no descarto ponerlas todas en práctica el día que me dé el ataque de volver a coger la arcilla polimérica-.

También hice unos pendientes a juego que os enseñaré en la siguiente entrada.

Aquí os dejo las medidas y los materiales por si queréis uno 😛

  • Dimensiones: 4,5 x 4 cm
  • Anilla central de acero inoxidable
  • Xilion chaton de Swarovski
  • Enganche (11 mm) y cadena de acero inoxidable
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Mi colgante ITER tomando el sol.

95. Colgante romano

Este, junto con el de la foto que encabeza el blog, es uno de mis colgantes favoritos. Aunque lo acabé hace bastante tiempo, lo tenía por montar. Hace un par de semanas me decidí y este fue el resultado:

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Lo he bautizado como colgante romano porque es lo primero que me vino a la cabeza cuando lo acabé, y como el blog es mío y el Scattergories también, ¡adjudicado! 😀

En este colgante he empleado un porrón de horas (que al cambio son unas 4 horas sólo poniendo cada adornito; aparte va el acondicionado de la arcilla, la realización de la base, cocerlo, pintarlo, barnizarlo y montarlo); pero ha valido la pena. Este tipo de piezas es el que más me gusta hacer, el que más me relaja. Lo compararía a hacer Zentangles o mandalas: piececita a piececita, repitiendo patrones, hasta que obtienes una pieza grande.

Hace un par de años, cuando vi estos pendientes, quise hacer unos parecidos (la verdad es que, salvo un par de detalles, son iguales), pero no quería hacerlo con esos colores. Estuve bastante tiempo para decidir qué par de colores elegía y al final me decanté por lo que tengo debilidad: arcilla blanca pintada con betún de Judea. Aunque me equivoqué… no era arcilla blanca la que cogí, sino transparente, por lo que cuando la cocí, se quedó una pieza traslúcida con poca gracia. Así que la pinté de blanco y después con betún de Judea, y me sorprendió el resultado: ha quedado incluso mejor de lo que me esperaba.

Las medidas son:

  • 3,3 cm de diámetro
  • Enganche (2,5 cm), anillas y cadena de acero inoxidable

 

 

94. PENDIENTES DE BOTÓN

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Un breve post para unos pequeños pendientes.

Hice unos colgantes que tenían el fondo realizado en pan de plata pintado de azul y me sobró un trocito. Como me encantan los pendientes de botón, me hice este par combinando el pan de plata con arcilla negra. Para que no quedara el trozo negro tan “pelado” le añadí un xilion chaton de Swarovski y se han quedado la mar de apañados 😉

  • Medidas del pendiente: 8 x 8 mm
  • Montado en una base de acero inoxidable
  • Anilla de acero inoxidable
  • Xilion chaton de Swarovski

93. Pulsera stroppel

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Cuando hice mi primera murrina siguiendo la técnica stroppel, me volví loca e hice un montón de cuentas como las que veis en la pulsera de la foto. Cuando las acabé, no sabía qué hacer con tanta cuenta, porque me salían unos 300 pendientes, así que me decidí a probar con una pulsera.

Aunque a primera vista el diseño de la pulsera es sencillo, detrás hay bastantes días de pruebas. No quería que la pulsera fuese toda con las mismas cuentas y empecé a combinar las cuentas stroppel con cuentas de acero inoxidable (aunque estéticamente aprobó, no pasó la prueba: pesaba mucho); lo intenté con cristal checo facetado negro (tampoco, quedaba muy oscuro y no me convenció juntar cuentas lisas con facetadas); cambié los O-Beads de color metálico por rosas, por negros, por transparentes… probé con los tres juntos (parecía un semáforo); volví a los O-Bead metálicos e intercalé cuentas de cristal blanco (no se distinguía la casquilla de la cuenta blanca); ¿y si en vez de blanco pongo cuentas rosas? (demasiado rosa). Cuando la mesa parecía un estercolero, probé con la bolsita que contenía cinco cuentas de cristal tornasolado color berenjena que había descartado todas las veces que la había visto porque me parecieron muy oscuras y pensé que me iba a pasar igual que con el negro. Pero no. Creo que acerté. ¿Qué opináis?

La verdad es que no he podido recoger en la foto el precioso efecto tornasolado de las cuentas de cristal. En la foto, las tres cuentas tornasoladas se ven muy oscuras pero al natural son más claras y tienen un brillo muy bonito.

Aquí tenéis las características de la pulsera:

  • largo total: 17,5 cm
  • Cuentas de 10 mm (las de arcilla y las de cristal tornasolado)
  • Fornituras de acero inoxidable (casquillas, cuentas redondas, anillas, cierre de mosquetón, cadena, bastones cabeza de bola)
  • O-Beads de color metálico

A conjunto con esta pulsera están los pendientes (de botón y largos) que os enseñé en la entrada 91.